La calle Istiklal es la avenida peatonal de Beyoğlu, kilómetro y medio de tiendas, pasajes, iglesias, consulados y pastelerías entre la plaza Taksim y el Tünel, con un tranvía rojo que va y viene entre la gente. Es el Estambul del siglo XIX y del XXI a la vez: el de las embajadas europeas de Pera y el de los conciertos y las manifestaciones.
La recorren millones de personas cada año, así que no es un secreto. Pero se puede pasear bien o mal. Aquí va cómo la enseño yo en Estambul, con los desvíos que valen la pena y los que no.
Un poco de historia
En el siglo XIX era la Grande Rue de Péra, la calle de las embajadas de Francia, Rusia, Suecia o los Países Bajos, que hoy son consulados, y de los grandes hoteles, teatros y grandes almacenes que llegaron con el ferrocarril y el Orient Express. Los levantinos, griegos, armenios y judíos de Pera vivían aquí a la europea, con tranvías, gas y escaparates.
Con la República se llamó Istiklal, Independencia, y tras décadas de decadencia se peatonalizó en 1990 y volvió el tranvía histórico. Hoy combina cadenas internacionales con librerías, cines antiguos y pasajes que sobreviven de milagro.
Qué ver en la calle Istiklal
La plaza Taksim y el Monumento a la República
El punto de partida: la plaza más grande de la ciudad, con el monumento de 1928 que muestra a Atatürk y sus compañeros, la mezquita nueva de Taksim y el parque Gezi detrás. Es la plaza de las celebraciones y de la Nochevieja.
El tranvía nostálgico
Recorre la calle entera y se puede subir con la tarjeta de transporte. Va lento y lleno; a mí me gusta más verlo pasar frente a la iglesia de San Antonio que subirme.
La iglesia de San Antonio de Padua
La mayor iglesia católica de Estambul, neogótica, de 1912, en un patio abierto a la calle. Juan XXIII predicó aquí cuando era delegado apostólico en Turquía. Entrada libre.
El Pasaje de las Flores y el mercado de pescado
El Çiçek Pasajı, una galería de 1876 con restaurantes de meze y cerveza bajo una bóveda de cristal, que cuento con detalle en el Pasaje de las Flores. A su lado, el mercado de pescado de Galatasaray y las calles de mejillones rellenos y kokoreç, de las que hablo en la comida callejera de Estambul.
El Liceo Galatasaray y los pasajes
El instituto francófono más antiguo de Turquía, con su puerta de hierro a mitad de calle. Alrededor, los pasajes: el Atlas, con su cine, el de los anticuarios y el Hazzopulo, con sus mesas de té en el patio.
Las pastelerías y el Tünel
Las pastelerías históricas con profiteroles y las tiendas de lokum de la parte baja. Al final, el Tünel, el funicular subterráneo de 1875, el segundo más antiguo del mundo, que baja a Karaköy en un minuto y medio. Desde aquí, la Torre Gálata está a cinco minutos.
Consejos para la visita
Media hora para recorrerla; dos horas con paradas. Es llana y ancha, accesible para todos, aunque las calles laterales tienen cuesta.
- De día se ven los edificios; de noche, la gente. Si puedes, las dos cosas: la tarde para pasear y la noche para cenar en las calles laterales.
- Evita los locales cuyos relaciones públicas abordan en la calle: los buenos no lo necesitan.
- Los domingos por la tarde es un río de gente; entre semana por la mañana está casi vacía.
Entradas y precio
Es una calle, gratuita, y todo lo que se visita en ella (San Antonio, los pasajes, el mercado) es de acceso libre. El tranvía se paga con la tarjeta de transporte. En nuestros tours la recorremos con guía, con las historias de cada edificio.
Cómo llegar y dónde está
La plaza Taksim tiene metro y funicular desde Kabataş, donde llega el tranvía de Sultanahmet, en unos 30 minutos en total. El extremo del Tünel se alcanza desde Karaköy en el funicular histórico o a pie por la cuesta de Gálata.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es el eje del paseo de tarde en varios de nuestros tours diarios, como Joyas de Estambul, y de la noche en Estambul nocturno. Para los que buscan el Estambul de las series turcas, en Estambul de noche tienes más ideas.
Si quieres que te prepare una tarde por Beyoğlu con tus intereses, escríbeme en diseña tu viaje a medida.