Anıtkabir es el mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, el fundador de la República, en una colina sobre Ankara. Es el lugar más solemne de Turquía: un conjunto de piedra clara con una avenida de leones, una plaza enorme, una sala de honor con el sarcófago bajo un techo dorado y un museo que cuenta la Guerra de Independencia. Los turcos vienen aquí como a un templo, y los visitantes extranjeros entienden en dos horas por qué el retrato de este hombre está en todas las casas.
Es gratuito y es la visita obligada de cualquier paso por la capital, aunque solo sea de camino entre Estambul y Capadocia.
Un poco de historia
Atatürk murió en 1938 en el palacio de Dolmabahçe y su cuerpo se guardó en el Museo Etnográfico de Ankara mientras se construía el mausoleo. El concurso lo ganaron los arquitectos Emin Onat y Orhan Arda, y las obras duraron de 1944 a 1953, con piedra traída de todo el país, en un estilo que mezcla la Antigüedad anatolia con la monumentalidad de los años cuarenta. En 1953 se trasladaron los restos en una ceremonia multitudinaria.
Desde entonces es el lugar de las conmemoraciones nacionales, de la visita de todo jefe de Estado extranjero y del 10 de noviembre, el aniversario de su muerte. En 1973 se enterró en el lado opuesto de la plaza a İsmet İnönü, su compañero y segundo presidente.
Qué ver en Anıtkabir
El Camino de los Leones
Desde la entrada, una avenida de 262 metros flanqueada por 24 leones de piedra de estilo hitita, en parejas, que representan la fuerza y la paz. El pavimento es irregular a propósito, para que se camine despacio y con la cabeza baja. A los lados, dos torres con relieves y las esculturas de tres hombres y tres mujeres que representan al pueblo.
La plaza de ceremonias
Una explanada para 15.000 personas, con mosaicos de alfombra en el suelo, rodeada de columnatas. Aquí se hace el cambio de guardia, con los soldados de las tres armas marchando a cámara lenta, y aquí depositan coronas los visitantes oficiales.
La Sala de Honor
Se sube por una escalinata con inscripciones de discursos de Atatürk hasta la sala del sarcófago: un bloque de mármol de 40 toneladas bajo un techo de mosaicos dorados, con tierra de todas las provincias enterrada debajo. Se entra en silencio; los turcos se detienen y saludan.
El museo
Bajo las columnatas, el museo con los objetos personales de Atatürk, sus coches, su biblioteca y una sección grande, con dioramas y sonido, sobre la Guerra de Independencia, de Galípoli a la proclamación de la República. Es largo; con un guía se ve lo esencial en 45 minutos.
La tumba de İnönü y el parque
Enfrente de la Sala de Honor, la tumba de İsmet İnönü, y alrededor, el Parque de la Paz, con árboles regalados por decenas de países, desde donde se ve Ankara entera.
Consejos para la visita
Dos horas. Todo es al aire libre salvo la sala y el museo; el Camino de los Leones es largo y la escalinata, alta, aunque hay ascensor y acceso adaptado.
- Control de seguridad en la entrada; bolsas grandes y bebidas se quedan fuera.
- Ropa respetuosa y actitud discreta: nada de fotos posando en la Sala de Honor ni con los soldados.
- El cambio de guardia se anuncia por megafonía; conviene estar en la plaza con margen.
- Con niños, los leones, los soldados y los coches del museo funcionan muy bien.
Entradas y precio
La entrada es gratuita. Abre a las nueve de la mañana y hay control de seguridad. En nuestros tours no hay nada que gestionar; el guía organiza la visita alrededor del cambio de guardia.
Cómo llegar y dónde está
En la colina de Anıttepe, en el centro de Ankara, con estación de metro (Anadolu) a diez minutos a pie de la puerta y aparcamiento. Desde la estación de tren de alta velocidad son 15 minutos en taxi; desde el aeropuerto, 40.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es la parada de la mañana en Ankara de Turquía Clásica y de los circuitos que van de Estambul a Capadocia por carretera, seguida del Museo de las Civilizaciones de Anatolia. Para el resto de la ciudad, qué ver en Ankara; y para entender el personaje, la cultura de Turquía.
Si vas a pasar por la capital, dímelo en diseña tu viaje a medida y le sacamos partido a la parada.