Dos ciudades en una
Bodrum tiene dos caras y conviene saberlo antes de ir. Una es la histórica: aquí estuvo Halicarnaso, la ciudad donde nació Heródoto y donde se levantó el Mausoleo, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. La otra es la actual: el puerto deportivo, las casas blancas de buganvilla, las bahías de la península y una vida nocturna que en agosto no para.
Las dos caben en el mismo viaje. De día se visita el castillo y las ruinas; a media tarde se sale en barco a alguna bahía; de noche se cena junto al agua.
Qué ver
Castillo de San Pedro
Lo levantaron los Caballeros Hospitalarios en 1402 con las piedras del Mausoleo, ya derrumbado por los terremotos. Domina las dos bahías del puerto y por dentro conserva las torres de las distintas «lenguas» de la orden: inglesa, francesa, alemana, italiana. Se recorre en un par de horas y la vista desde las almenas es la mejor de la ciudad.
Museo de Arqueología Submarina
Está dentro del castillo y es único en el mundo: reúne los pecios rescatados del Egeo, entre ellos el barco de Uluburun, hundido hacia el año 1300 a.C. y el naufragio más antiguo jamás excavado. Su carga —lingotes de cobre, ámbar del Báltico, marfil, un escarabajo de oro de Nefertiti— cuenta el comercio del Mediterráneo en la Edad del Bronce mejor que cualquier libro.
El Mausoleo de Halicarnaso
Del monumento funerario que Artemisia levantó para su marido Mausolo, y que dio la palabra «mausoleo» a todos los idiomas, queda el solar, los cimientos y algunas columnas: los relieves están en el Museo Británico. No es espectacular, pero con una explicación delante se entiende el tamaño de lo que hubo, cuarenta y cinco metros de altura, y por qué era una de las Siete Maravillas.
El teatro antiguo
En la ladera sobre la ciudad, con capacidad para 13.000 espectadores y vistas al puerto. Es de los teatros más antiguos de Anatolia y sigue acogiendo conciertos en verano.
Las bahías de la península
Gümüşlük, con las ruinas de Mindos bajo el agua y los restaurantes de pescado con los pies en la arena; Yalıkavak y su marina; Türkbükü, el sitio de moda; Gölköy, más tranquilo. La mejor manera de verlas es un día de barco, parando a nadar en varias.
Cuándo ir
De mayo a junio y de septiembre a octubre: agua templada, bahías sin agobios y precios razonables. Julio y agosto son la temporada alta de verdad, con la península llena y los precios disparados. En invierno Bodrum se queda vacío y muchos negocios cierran.
Cómo llegar
El aeropuerto Milas-Bodrum está a 35 km y tiene vuelos diarios desde Estambul (una hora y cuarto) y directos desde Europa en temporada. Desde Kuşadası son dos horas y media por carretera; desde Éfeso, tres. También hay ferry a la isla griega de Cos, a veinte minutos.
Qué comer
Pescado y marisco, sobre todo. Los meze fríos con aceite de oliva del Egeo, el pulpo a la brasa de Gümüşlük, las alcachofas y las habas frescas en primavera, y la mandarina de Bodrum, que tiene denominación propia y aparece en todo, del postre al cóctel.
Cómo encajarlo
Dos o tres días. Bodrum funciona bien como final relajado de una ruta por el Egeo —Éfeso, Pamukkale— o como principio de un viaje que siga por la costa hacia Fethiye y Kaş.