Antakya, la antigua Antioquía, fue la tercera ciudad del Imperio romano y la cuna del cristianismo como religión con nombre: aquí, según los Hechos de los Apóstoles, se llamó cristianos por primera vez a los discípulos. Sus dos visitas principales lo resumen: el Museo Arqueológico de Hatay, con una de las mayores colecciones de mosaicos romanos del mundo, y la iglesia-cueva de San Pedro, en la ladera del monte, una de las iglesias más antiguas que existen.
El terremoto de febrero de 2023 golpeó con dureza la ciudad, y conviene decirlo: se visita con respeto y con el programa adaptado a lo que está abierto, que incluye el museo y la iglesia. Antakya sigue siendo, además, una de las mesas más ricas de Turquía.
Un poco de historia
Seleuco I, general de Alejandro, la fundó en el 300 a.C. y fue capital del reino seléucida y después de la provincia romana de Siria, con medio millón de habitantes, calles columnadas y las villas de Daphne, el suburbio de los ricos junto a las fuentes. Pablo y Bernabé partieron de aquí en sus viajes, y la iglesia de Antioquía fue una de las cinco sedes patriarcales.
Terremotos, persas, árabes, cruzados y mamelucos la fueron reduciendo; en el siglo XX era una ciudad de provincias de mayoría árabe, francesa entre 1918 y 1939 y turca desde entonces. Las excavaciones de Princeton en los años treinta sacaron los mosaicos de Daphne que llenan el museo. El museo nuevo abrió en 2014, y el terremoto de 2023 dañó el casco antiguo pero no sus colecciones.
Qué ver en Antakya
Los mosaicos del museo
Salas enteras de suelos romanos de los siglos II al V: el Banquete de Dionisio, Océano y Tetis, la Boda de Dionisio y Ariadna, el esqueleto alegre que recomienda disfrutar de la vida, escenas de caza, de teatro y del zodiaco. Vienen de las villas de Daphne y de Seleucia, y se exponen enteros, con pasarelas para verlos desde arriba.
El sarcófago de Antakya y las esculturas
Un sarcófago de mármol del siglo III con relieves y el matrimonio reclinado en la tapa, encontrado intacto en 1993, y estatuas, bronces y hallazgos del Hatay hitita y de Tell Atchana.
La iglesia-cueva de San Pedro
En la ladera del monte Habib Neccar, una cueva de 13 metros de fondo con una fachada gótica que le pusieron los cruzados, un altar de piedra, restos de mosaico en el suelo y un túnel de escape. Es humilde y está llena de sentido: la primera comunidad, Pedro, Pablo y Bernabé. Desde la entrada se ve la ciudad entera.
El casco antiguo y el bazar
La calle Kurtuluş, la antigua avenida columnada, las casas de patio, la mezquita Habib Neccar y la iglesia ortodoxa, y el bazar con sus jabones de laurel, su künefe y sus tiendas de especias. Parte está en reconstrucción tras el terremoto; el guía sabe qué se puede ver.
Consejos para la visita
Dos horas en el museo y una en la iglesia. El museo es moderno y accesible; a la iglesia se sube por una carretera y un tramo de escalones.
- Ropa discreta en la iglesia; los domingos por la tarde hay misa católica.
- Come en Antakya: el künefe, el hummus caliente, el kebab de papel y las decenas de meze son de las mejores comidas del país.
- Ten flexibilidad: la ciudad se reconstruye y algunas calles y monumentos cambian de estado. Nosotros lo comprobamos antes de cada viaje.
Entradas y precio
El Museo Arqueológico de Hatay cuesta 12 euros y la iglesia-cueva de San Pedro 9 euros en la tarifa oficial de 2027. En nuestros tours van incluidas o las gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
El museo está en la entrada norte de la ciudad, junto a la carretera de Reyhanlı, y la iglesia de San Pedro a dos kilómetros, en la ladera del monte al este del casco antiguo. Antakya tiene aeropuerto con vuelos desde Estambul; desde Adana son dos horas y media por autopista.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Son el primer día de Antakya Milenaria y una etapa de Turquía Bíblica y Espiritual. Para la provincia entera, con Arsuz y las montañas, lee qué ver en Hatay.
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