La Casa de la Virgen María es una pequeña capilla de piedra en un bosque de pinos del monte Bülbül, a siete kilómetros de Éfeso, que la tradición cristiana señala como el lugar donde María pasó sus últimos años, traída a Asia Menor por el apóstol Juan. Es lugar de peregrinación para católicos y ortodoxos, y también para musulmanes, que veneran a Meryem Ana.
Es una visita corta y silenciosa, distinta a las ruinas. Yo la hago siempre a primera hora, antes de bajar a Éfeso, cuando el bosque está fresco y los autobuses todavía no han llegado.
Un poco de historia
Los Evangelios cuentan que Jesús, en la cruz, confió a su madre a Juan; y una tradición antigua sitúa a Juan en Éfeso, donde murió y fue enterrado. En el siglo XIX, Anna Katharina Emmerick, una monja alemana enferma que nunca salió de su tierra, describió con detalle en sus visiones la casa de María cerca de Éfeso, en una montaña, con su fuente y su distribución.
En 1891, dos sacerdotes lazaristas de Esmirna, siguiendo esas descripciones, encontraron las ruinas de una capilla que los cristianos de un pueblo cercano ya llamaban la Puerta de la Virgen y visitaban cada 15 de agosto. Los cimientos resultaron ser del siglo I, y el edificio, de época bizantina. Pablo VI vino en 1967, Juan Pablo II en 1979 y Benedicto XVI en 2006, y la Iglesia la considera santuario, aunque no ha declarado la autenticidad.
Qué ver en la Casa de la Virgen María
La capilla
Una construcción pequeña de piedra con una sala principal, un altar con la imagen de María y un cuarto lateral que la tradición llama su dormitorio. Se entra en silencio, en fila, y se sale por el otro lado. Los frailes capuchinos la atienden y celebran misa a diario.
La fuente
Cuesta abajo, tres grifos con agua de un manantial al que se atribuyen curaciones. La gente bebe, llena botellas y se moja la frente. El agua está fresca todo el año.
El muro de los deseos
Una reja cubierta de miles de papeles, pañuelos y trozos de tela atados con peticiones en todos los idiomas. Se puede atar el propio; hay papel en los puestos.
El bosque y el mirador
Desde el aparcamiento, entre pinos, se ve la llanura de Éfeso y el mar al fondo, donde estaba el puerto antiguo. Hay un pequeño museo con fotos de las visitas papales y una estatua de María a la entrada.
Consejos para la visita
Tres cuartos de hora. El recorrido es corto y en pendiente suave, con escalones hacia la fuente.
- Es un santuario: ropa discreta, silencio dentro de la capilla y sin fotos en su interior.
- El 15 de agosto y los domingos hay más peregrinos; entre semana a primera hora está casi vacía.
- La entrada se paga solo con tarjeta, según la normativa actual.
- Se combina de forma natural con Éfeso, que está a quince minutos en coche cuesta abajo.
Entradas y precio
La entrada cuesta 700 liras en la tarifa de 2026, unos 13 euros al cambio de 56,2 liras por euro, y solo se admite pago con tarjeta. En nuestros tours va incluida o la gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
Está en el monte Bülbül, a siete kilómetros de la entrada alta de Éfeso y a unos nueve de Selçuk, por una carretera de montaña. No hay transporte público: se llega en taxi, en coche o con un tour. Desde Kuşadası son unos 35 minutos.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es la primera parada del tour de Éfeso y la Casa de la Virgen María desde Kuşadası y del día de Éfeso en Turquía Bíblica y Espiritual, donde la unimos con la basílica de San Juan. Para el yacimiento en sí, lee Éfeso: historia y visitas.
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