La Torre de la Doncella es el pequeño faro blanco que asoma en el Bósforo frente a Üsküdar, a unos 200 metros de la orilla asiática. Los turcos la llaman Kız Kulesi y es, junto con Gálata, la silueta que resume la ciudad. Se ve desde los ferris, desde los miradores y desde media Estambul, y desde 2023, tras una restauración larga, vuelve a poder visitarse por dentro.
Lo que muchos no saben es que la mejor manera de disfrutarla es gratis: desde el paseo de Salacak, con un té en la mano, al atardecer, cuando el sol se pone detrás de Santa Sofía y la torre se enciende.
Un poco de historia
El islote se fortificó ya en época bizantina, hacia el siglo XII, para controlar el paso del estrecho con una cadena. Los otomanos reconstruyeron la torre varias veces tras incendios y terremotos; la forma actual, con su cúpula y su mástil, es del siglo XIX. Fue faro, puesto de aduana, estación de cuarentena y torre de señales.
La leyenda que le da nombre cuenta que un rey, avisado de que su hija moriría por la mordedura de una serpiente, la encerró en la torre en medio del agua. La serpiente llegó escondida en una cesta de fruta. Los griegos la asocian con Leandro, que cruzaba a nado hacia su amada Hero, aunque esa historia pertenece a los Dardanelos. Tras años cerrada, reabrió en 2023 como espacio museístico.
Qué ver en la Torre de la Doncella
La barca
La travesía desde Salacak dura cinco minutos y es la mejor parte: la torre crece, la orilla europea se abre y los cargueros pasan cerca. Desde Kabataş, en la orilla europea, la barca tarda un poco más.
El interior
Tras la restauración, las salas cuentan la historia del islote con maquetas y proyecciones, y la torre se sube por una escalera hasta el mirador de la cúpula. Es pequeña: no hay mucho que ver, pero la vista de 360 grados sobre la boca del Bósforo, con Sultanahmet a un lado y el puente al otro, compensa.
El paseo de Salacak
Un kilómetro de orilla con bancos, cafés y vendedores de té. Es el lugar de las fotos de boda y de las tardes de domingo de los estambulíes. Las gaviotas, los ferris y las mezquitas al fondo hacen el resto.
Consejos para la visita
La visita interior dura alrededor de una hora contando la barca; verla desde la orilla, lo que quieras. Las escaleras de la torre son estrechas.
- Para entrar, mejor por la mañana: menos espera para la barca y luz sobre la orilla europea.
- Para la foto, el atardecer desde Salacak, mirando hacia Sultanahmet. Un té en los puestos del paseo cuesta poco y te reserva el sitio.
- Con viento fuerte las barcas se suspenden; ten un plan B en Üsküdar, como la mezquita de Mihrimah y el mercado.
- Para movilidad reducida, la barca y las escaleras son el límite; el paseo de Salacak es llano y accesible.
Entradas y precio
La visita interior cuesta 30 euros en la tarifa oficial de 2027, con la barca incluida. Mirarla desde el paseo de Salacak es gratis, y así la vemos en la mayoría de nuestros tours; si quieres entrar, lo organizamos con antelación.
Cómo llegar y dónde está
Está frente al barrio de Üsküdar, en la orilla asiática. Desde Eminönü o Karaköy, el ferri a Üsküdar tarda 20 minutos y el embarcadero de Salacak queda a 15 minutos a pie por la orilla, hacia el sur. Desde Kabataş, en Europa, salen barcas directas.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es una parada del tour del Estambul asiático, con Üsküdar, Kuzguncuk y Kadıköy; y se ve desde el agua en el crucero por el Bósforo, que pasa junto al islote. Quien quiere el atardecer, lo hacemos coincidir con Salacak.
Si prefieres una tarde en el lado asiático a tu aire, escríbeme en diseña tu viaje a medida.