La Piscina de Cleopatra es la piscina termal de Hierápolis, en lo alto de las terrazas de Pamukkale: una alberca de agua a 36 grados, con burbujas de gas, en la que yacen las columnas, capiteles y frisos de un templo romano derribado por un terremoto. Se nada entre piedras de hace dos mil años bajo los pinos, y por eso es una de las experiencias más recordadas de un viaje a Turquía.
También es una de las que más dudas plantea: si merece el suplemento, qué hay que llevar, a qué hora está vacía. Aquí va lo que digo a mis grupos.
Un poco de historia
La fuente sagrada de Hierápolis manaba junto al templo de Apolo, y alrededor se construyó un santuario con pórticos y columnas donde los enfermos se bañaban. Un terremoto del siglo VII, probablemente, derribó el pórtico dentro de la alberca, y allí quedó. Los otomanos y los vecinos de la zona siguieron bañándose entre las ruinas, y en el siglo XX se acondicionó como piscina con vestuarios y cafetería.
Lo de Cleopatra es una leyenda: se dice que Marco Antonio le regaló la ciudad, y que ella se bañó aquí. No hay pruebas, pero el nombre se ha impuesto sobre el oficial de Piscina Antigua.
Qué ver en la Piscina de Cleopatra
El agua
Termal, a unos 36 grados, ligeramente gaseosa, con minerales que le dan un tacto suave. En los puntos donde mana se ven las burbujas subir. No es una piscina de nadar: es una de flotar y mirar.
Las columnas y los capiteles
En el fondo y asomando a la superficie, fustes de columna, capiteles corintios, trozos de arquitrabe. Se puede sentarse sobre ellos y ver los peces pequeños pasar entre las piedras. Es la razón por la que la piscina es distinta de cualquier otra.
La terraza
Alrededor, una terraza con cafetería y mesas bajo los pinos desde la que se ve la piscina entera. Quien no se baña se queda aquí, gratis, y la vista ya merece el rato.
El museo de al lado
En las termas romanas contiguas está el museo de Hierápolis, incluido en la entrada general: sarcófagos, estatuas y los relieves del teatro. Ideal para secarse.
Consejos para la visita
Una hora, con cambio de ropa incluido. La piscina tiene escaleras de acceso y zonas poco profundas; el fondo es irregular por las piedras.
- Bañador debajo de la ropa, toalla y chanclas: los vestuarios son sencillos y las taquillas se pagan.
- A primera hora de la mañana o después de las cuatro de la tarde está tranquila; entre las once y las tres se llena de grupos.
- Con calor fuerte, el agua a 36 grados cansa: media hora es suficiente. Con presión alta o embarazo, consulta antes.
- Los niños disfrutan mucho; hay zonas poco profundas, pero las piedras del fondo piden vigilancia.
- No hace falta bañarse para verla: mirar desde la terraza no cuesta nada.
Entradas y precio
El baño es un suplemento de unos 6 euros en la tarifa de 2026, que se suma a los 35 euros de la entrada conjunta de Pamukkale e Hierápolis. Mirar desde la terraza y visitar el museo está incluido en la entrada general. En nuestros tours el guía gestiona el suplemento para quien quiera bañarse.
Cómo llegar y dónde está
En el centro de Hierápolis, junto al museo, a diez minutos a pie de lo alto de las terrazas de Pamukkale y a cinco de la entrada del museo, donde hay aparcamiento. Desde el pueblo de Pamukkale se sube por las terrazas, descalzo, en unos 25 minutos.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
La dejamos para el final de la visita a Hierápolis, después del teatro y antes de bajar por las terrazas, en el tour de Pamukkale, Hierápolis y Karahayıt. En los circuitos como Turquía Clásica el baño es opcional y con tiempo reservado. Para las terrazas, Pamukkale y sus piscinas naturales.
Si quieres tiempo para el baño dentro de tu ruta, dímelo en diseña tu viaje a medida.