El Museo de Troya es un cubo de acero oxidado de cuatro plantas, plantado en el campo a un kilómetro del yacimiento, que resuelve el problema de siempre de Troya: que las ruinas, nueve ciudades apiladas durante tres mil años, son difíciles de leer. El museo las ordena, muestra las piezas que salieron de ellas y cuenta la historia de Schliemann, el hombre que las encontró con la Ilíada en la mano y se llevó el oro.
Abrió en 2018, tiene el billete unido al yacimiento y es, para mí, la mejor manera de entrar en Troya: primero el museo, después las murallas.
Un poco de historia
Troya se identificó en la colina de Hisarlık en el siglo XIX; Heinrich Schliemann, comerciante alemán obsesionado con Homero, la excavó a partir de 1870 con métodos brutales, abriendo una zanja que destruyó capas enteras, y en 1873 encontró un tesoro de oro que atribuyó a Príamo y sacó del país de contrabando. Acabó en Berlín y, desde 1945, en Moscú. Las excavaciones posteriores, alemanas y turcas, distinguieron nueve ciudades, de la Edad del Bronce a la época romana; la Troya de la guerra de Homero sería la VI o la VIIa, hacia el 1200 a.C.
Turquía reclamó durante décadas las piezas dispersas y construyó este museo, diseñado por el arquitecto Ömer Selçuk Baz, para el aniversario de las excavaciones. Se inauguró en 2018 y recibió el premio europeo de museo en 2020.
Qué ver en el Museo de Troya
La rampa y las piezas grandes
Se entra por una rampa que baja entre esculturas y sarcófagos monumentales, y desde el sótano se sube planta a planta en orden cronológico.
Las nueve ciudades
Maquetas, cortes estratigráficos y vitrinas explican cómo se apilaron las nueve Troyas, con cerámica, herramientas y armas de cada una. Es la planta que hay que ver despacio antes de ir al yacimiento.
El Tesoro de Príamo
Las joyas y piezas de oro devueltas a Turquía, con las reproducciones de las que siguen en Moscú y Berlín, y la historia, con fotos y documentos, de cómo Schliemann las sacó y cómo Sofía, su mujer, posó con las diademas.
El sarcófago de Polixena
Un sarcófago de mármol del siglo VI a.C., encontrado cerca, con el sacrificio de Polixena, la hija de Príamo, sobre la tumba de Aquiles, tallado en relieve con un detalle que emociona. Es la pieza más importante del museo.
Troya en el mito y en la cultura
La última planta une la Ilíada con las Troyas de la pintura, el cine y la memoria, y termina en una terraza con la vista de la llanura del Escamandro y, al fondo, el Egeo.
Consejos para la visita
Hora y media. Todo con ascensores y rampas, accesible y climatizado.
- Museo primero, yacimiento después: es el orden que hace que las ruinas hablen.
- Los textos están en turco e inglés; con guía en español se aprovecha el doble.
- En verano, el museo a mediodía y el yacimiento a la tarde; en invierno, al revés.
- Con niños funciona muy bien: maquetas, oro, el caballo de madera del yacimiento después y la historia de Aquiles.
Entradas y precio
El billete único de museo y yacimiento cuesta 30 euros en la tarifa oficial de 2027. En nuestros tours va incluido o lo gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
En el pueblo de Tevfikiye, a un kilómetro de la entrada del yacimiento y a unos 30 de Çanakkale, media hora en coche o en los minibuses que salen de la ciudad. Desde Estambul son cinco horas por la autopista y el puente de los Dardanelos, que se cruza en cinco minutos.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es la parada previa al yacimiento en el día de Troya de el Gran Tour de Turquía y de los circuitos que bajan de Estambul por Galípoli, y lo combinamos con las trincheras de Galípoli y con Assos. Para las ruinas en sí, lee Troya: qué ver y cómo llegar.
Si Homero es la razón de tu viaje, dímelo en diseña tu viaje a medida y te preparo dos días en los Dardanelos.