Laodicea es una ciudad romana enorme sobre una meseta a diez minutos de Pamukkale, con una calle columnada de casi un kilómetro, dos teatros, un estadio, templos y una iglesia bizantina del siglo IV restaurada con cubierta y pasarelas. Es la séptima de las Siete Iglesias del Apocalipsis, la que Juan llama tibia, y uno de los yacimientos más activos de Turquía: cada año hay algo nuevo levantado.
La mayoría de los visitantes de Pamukkale no saben que existe. Con dos horas se ve lo principal, y para los viajes con interés bíblico es parada obligada.
Un poco de historia
La fundó Antíoco II en el siglo III a.C. con el nombre de su mujer, Laodice, en el cruce de las rutas entre Éfeso, Frigia y el sur. Se hizo rica con la lana negra de sus ovejas, la banca y una escuela de medicina famosa por un colirio para los ojos; tan rica que tras el terremoto del año 60 rechazó la ayuda de Roma y se reconstruyó sola. Tenía una comunidad judía importante y, desde San Pablo, una iglesia cristiana a la que se dirige la carta del Apocalipsis.
Los terremotos de los siglos V y VII la arruinaron y sus habitantes se trasladaron a Denizli. Las excavaciones de la Universidad de Pamukkale, desde 2003, han levantado la calle principal, la iglesia y buena parte de los templos.
Qué ver en Laodicea
La calle Siria
La avenida principal, con columnas a los dos lados, pavimento original y las tiendas reconstruidas, que cruza la ciudad de puerta a puerta. Es donde se entiende la escala de Laodicea. A mitad de camino, un cruce monumental con columnas de granito.
La iglesia de Laodicea
Una basílica del siglo IV, de las más antiguas de Anatolia, con suelos de mosaico y de mármol, el sínodo, el baptisterio y las pinturas de las paredes, protegida por una cubierta y recorrida por pasarelas de cristal. Se restauró entre 2010 y 2016 y es la pieza que atrae a los peregrinos.
El templo A y el santuario
Un templo de época de Adriano reconstruido en parte, con su patio de columnas y una sala subterránea con pasarela de cristal sobre las inscripciones. Al lado, las termas y el ninfeo, la fuente monumental.
Los dos teatros
El teatro norte, de unos 15.000 espectadores, restaurado y en uso para conciertos, y el teatro oeste, helenístico, sin restaurar, que mira hacia las terrazas blancas de Pamukkale. Desde las gradas altas se ve la Hierápolis antigua sobre la ladera de enfrente.
El agua tibia
Junto a la torre de agua y las tuberías de piedra, incrustadas de cal, que traían el agua por acueducto desde las fuentes termales de Denizli. Llegaba tibia, ni fría como la de Colosas ni caliente como la de Hierápolis: la imagen exacta que usa el Apocalipsis para la fe de los laodicenos.
Consejos para la visita
Hora y media o dos horas. Es una meseta llana y abierta, con senderos de tierra y pasarelas; apta para casi todos, pero sin sombra.
- A primera hora o a última de la tarde en verano; a mediodía el calor es serio.
- Sombrero, agua y calzado cerrado.
- Combínala con Pamukkale la misma mañana: están a diez minutos y la contraposición del agua es la mejor explicación de ambas.
Entradas y precio
La entrada cuesta 13 euros en la tarifa oficial de 2027. En nuestros tours va incluida o la gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
Entre Denizli y Pamukkale, junto a la carretera, a unos seis kilómetros de las terrazas: diez minutos en coche o en taxi. Los minibuses entre Denizli y Pamukkale pasan por el desvío, a un kilómetro y medio a pie de la entrada.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es el tour de Laodicea desde Pamukkale, de medio día, y va con las terrazas en el tour de Pamukkale y Laodicea. En Turquía Bíblica y Espiritual cierra la ruta de las siete iglesias. Para las terrazas, Pamukkale y sus piscinas naturales.
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