Kayaköy es un pueblo entero de casas de piedra vacías en una ladera a ocho kilómetros de Fethiye: cientos de viviendas sin tejado, dos iglesias grandes, capillas, cisternas y calles en las que no vive nadie desde hace un siglo. Fue Levissi, un pueblo griego de miles de habitantes, y se vació en 1923 con el intercambio de población entre Grecia y Turquía.
Es un lugar silencioso, más emotivo que espectacular, que explica una parte de la historia del siglo XX que los viajeros no conocen. Y desde él sale uno de los senderos más bonitos de la costa, hasta la laguna de Ölüdeniz.
Un poco de historia
Levissi creció en el siglo XVIII y XIX como pueblo de artesanos y comerciantes griegos ortodoxos, que convivían con los campesinos musulmanes del valle. Tras la guerra greco-turca, el Tratado de Lausana de 1923 impuso el intercambio de poblaciones: los ortodoxos de Turquía debían ir a Grecia y los musulmanes de Grecia a Turquía. Los vecinos de Levissi se marcharon en barcos desde Fethiye; muchos acabaron en un barrio de Atenas que llamaron Nea Makri.
Los musulmanes que llegaron de Macedonia eran agricultores y prefirieron el valle a la ladera de piedra. Las casas quedaron vacías, un terremoto en 1957 hundió los tejados y el pueblo se convirtió en ruina. La novela Pájaros sin alas, de Louis de Bernières, se inspira en Kayaköy. Hoy es museo al aire libre y símbolo de amistad entre los dos países.
Qué ver en Kayaköy
Las calles y las casas
Casas de dos plantas, orientadas de modo que ninguna tapara la vista a la otra, con cisternas propias, chimeneas y restos de pintura en las paredes. Se sube por calles empedradas entre higueras y cabras; cada casa se puede visitar.
La iglesia baja (Panagia Pyrgiotissa)
La iglesia grande junto a la entrada, del siglo XIX, con la cúpula, el suelo de guijarros en blanco y negro y restos de frescos y del iconostasio. Es el edificio mejor conservado.
La iglesia alta (Taxiarchis)
En lo alto del pueblo, más dañada, con las vistas sobre los tejados rotos, el valle y, al fondo, el mar. Es donde se entiende el tamaño de Levissi.
Las capillas y la escuela
Repartidas por la ladera, capillas pequeñas con bóvedas y la antigua escuela, además de fuentes y lavaderos comunes.
El sendero a Ölüdeniz
Desde la parte alta, un tramo de la Ruta Licia baja por el bosque de pinos hasta la laguna de Ölüdeniz en unas dos horas, con vistas al mar en el último tramo. Es la manera más bonita de llegar a la playa.
Consejos para la visita
Una hora para el pueblo; dos más con el sendero. Las calles son empinadas y de piedra suelta, con escaleras rotas; no es apto para movilidad reducida.
- Por la mañana temprano o a última hora de la tarde: en verano la ladera de piedra guarda el calor.
- Calzado cerrado y agua; en el pueblo no hay sombra ni servicios más allá de la entrada.
- Al pie del pueblo hay restaurantes de pueblo con cordero al horno de leña, ideales para comer después.
- Con niños, explorar casas vacías es una aventura; cuidado con las cisternas abiertas.
Entradas y precio
La entrada cuesta 5 euros en la tarifa oficial de 2027. En nuestros tours va incluida o la gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
A ocho kilómetros de Fethiye y a cinco de Ölüdeniz, por carretera de montaña; hay minibuses desde Fethiye cada hora. En coche, 15 minutos desde el centro.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es la parada de la mañana del día de Fethiye en Costa Turquesa, antes de bajar a Ölüdeniz, a veces por el sendero. Para el conjunto de la costa, lee la Ruta Licia y la Costa Turquesa.
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