El caravasar de Sultanhanı es el más grande de Turquía y el mejor conservado: una fortaleza de piedra de 1229 en mitad de la estepa, entre Aksaray y Konya, donde las caravanas de la Ruta de la Seda encontraban cama, comida, establo y protección. Está justo a medio camino entre Capadocia y Konya, y por eso es la parada de todos nuestros circuitos que hacen ese trayecto.
Son tres cuartos de hora que explican cómo funcionaba el comercio medieval entre China y Europa, y por qué los selyúcidas se hicieron ricos con él.
Un poco de historia
Lo construyó el sultán selyúcida Alaeddin Keykubad I en 1229, en la época de mayor esplendor del sultanato de Rum, cuando Konya era su capital. Los selyúcidas levantaron una cadena de caravasares a un día de marcha unos de otros, unos 30 o 40 kilómetros, en las rutas que unían Persia con los puertos del Mediterráneo y con Constantinopla. El Estado los mantenía y el alojamiento era gratuito durante tres días, incluidos el veterinario y el médico. Los mercaderes traían seda, especias y porcelana de Oriente y se llevaban lana, alumbre y plata de Anatolia; el sultán cobraba en las aduanas y a cambio garantizaba el camino: si a un comerciante lo robaban en su territorio, el tesoro le pagaba la pérdida.
Un incendio lo dañó en 1278 y se reconstruyó ampliado. Con el declive de las rutas terrestres cayó en desuso y sirvió de establo y refugio para el pueblo que creció a su lado. Se restauró en el siglo XX y hoy es museo.
Qué ver en el caravasar de Sultanhanı
El portal
Una portada de mármol de trece metros de altura con muqarnas, estrellas y trenzados geométricos, el mejor ejemplo de la decoración selyúcida en piedra. Es lo primero que se ve y lo que más impresiona.
El patio y la mezquita elevada
Un patio enorme rodeado de arcadas donde se descargaban las mercancías, con almacenes, cocina, baño y dormitorios en los laterales. En el centro, sobre cuatro arcos, una pequeña mezquita elevada para que los viajeros rezaran sin mezclarse con los animales.
La nave de invierno
Al fondo, una sala cubierta de bóvedas de piedra, con una cúpula central que deja pasar la luz, donde personas y animales se refugiaban en los meses de nieve. Los pilares de piedra, la penumbra y el eco dan una idea de las noches de caravana.
Las murallas y las torres
Muros de piedra con torres en las esquinas, como un castillo: los caravasares se defendían de bandidos. Desde fuera se rodea en cinco minutos.
Consejos para la visita
Tres cuartos de hora. Todo es llano y accesible salvo el interior de la mezquita elevada, con escalera.
- Es una parada de carretera: hay aseos, cafés y tiendas de alfombras alrededor, y un pueblo pequeño donde se come bien.
- En verano el patio abrasa a mediodía; la nave de invierno está fresca.
- Con niños, la idea del hotel medieval de camellos funciona muy bien.
- Si viajas por libre, combina la parada con la mezquita del pueblo y sus tiendas de alfombras de lana, que aquí todavía se tejen en casa.
Entradas y precio
Tiene una entrada pequeña, de unos pocos euros, que confirmo al preparar cada viaje. En nuestros tours la gestiona el guía.
Cómo llegar y dónde está
Está en el pueblo de Sultanhanı, en la carretera de Aksaray a Konya, a unos 40 kilómetros de Aksaray. Desde Göreme son unas dos horas; desde Konya, una hora y media. Sin coche o tour no es práctico.
Cómo lo visitamos en nuestros tours
Es la parada de media mañana en el trayecto de Capadocia a Konya de Turquía Clásica y de los circuitos que siguen hacia Pamukkale por carretera, antes del Museo Mevlana. En Konya y los derviches giróvagos cuento qué nos espera después.
Si vas a hacer la ruta por carretera y quieres las paradas bien elegidas, escríbeme en diseña tu viaje a medida.